Eduardo Margolis: la amenaza constante en la Comunidad Judía de México
Eduardo Margolis Sobol, conflicto, amenazas y calumnias, denuncian en la Comunidad Judía de México.

Guadalupe Lizárraga

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De la mano de Genaro García Luna, el empresario Eduardo Margolis traficó influencias y usó personal federal para sus venganzas.

El poder de Margolis y sus influencias se mantienen por sus negocios con el Gobierno de la Ciudad de México.

Por Guadalupe Lizárraga

Ciudad de México.- En la Comunidad Judía de México, un conflicto familiar se convirtió en un enfrentamiento público, marcado por agresiones, amenazas y calumnias. La historia tiene como protagonista a Amós Lieberman Michaely, abogado y miembro activo de la comunidad, quien denunció a Los Ángeles Press la serie de hostigamientos que ha vivido, especialmente, por parte de Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol.

Todo inició después del fallecimiento de la señora Hagar Michaeli Kantor, madre de Amós, el 24 de octubre de 2017. Para el 13 de diciembre de ese mismo año, él y su hermana Naomi Lieberman Michaely se encontraron en una reunión, convocada por una de las comunidades bajo la denominación de un "Comité de Honor y Justicia". Pero este encuentro se convirtió en la antesala de un conflicto que involucra directamente a Eduardo Margolis, en ese entonces, miembro del "Comité de Acción Social".

Margolis no tiene ningún título profesional. Por lo que Amós Lieberman señala que “la comunidad se refiere a él como ‘señor Margolis’, mientras que a los demás, los llaman por sus títulos profesionales: licenciado, ingeniero, doctor o doctora, profesor, etcétera. A Margolis sólo ‘señor’. Hago referencia a esto, porque él siempre ha querido ser más de lo que realmente es”.

Lieberman dice que esta actitud de Margolis explica, por ejemplo, por qué traficaba con la influencia política de Genaro García Luna, desde 2001, cuando inició negocios de blindajes con el exdirector de la Agencia Federal de Investigación, actualmente en una prisión de Nueva York por narcotráfico. Margolis no sólo intimidaba a sus adversarios con la relación de García Luna, sino también utilizaba el personal federal para vengarse de quienes consideraba sus enemigos.

Éste fue el caso de George Khoury Layón, a quien Eduardo Margolis mandó torturar y detener por policías federales; la primera vez el 16 de julio de 2005; la segunda, el 30 de enero de 2006 y, una tercera, el 2 de septiembre de 2009 cuando fue brutalmente torturado. Las primeras dos ocasiones, Khoury se pudo defender, la tercera -ya después de una tortura de 14 horas y en desaparición forzada- quedó atrapado en el sistema judicial tramposamente con delitos fabricados.

Otro caso fue el de Israel Vallarta Cisneros, quien también fue detenido de manera arbitraria y sometido a tortura en diciembre de 2005 por agentes federales de García Luna bajo la orden de Eduardo Margolis. En esta ocasión, Vallarta fue arrestado junto con la ciudadana francesa Florence Cassez, por medio de un montaje televisivo dirigido por el periodista Carlos Loret de Mola para incriminarlo falsamente de un secuestro.

Margolis estuvo presente durante la detención y el 8 de diciembre de 2005 participó directamente en los actos de tortura contra Israel en sesiones que llegaron a durar hasta 10 horas con 45 minutos, según el protocolo de Estambul de Vallarta, en el cual menciona 35 veces el nombre de Margolis, 22 veces su nombre completo y 13 veces el nombre de pila.

Pese a que García Luna ya está en prisión en Estados Unidos, las influencias de Margolis aún las hace valer para mantener tanto a Vallarta como a Khoury en prisiones de máxima seguridad, incluso en el caso de Khoury siendo acusado por un delito del fuero común en la Ciudad de México. Israel Vallarta con 18 años sin sentencia, en el Cefereso Número 1, El Altiplano, y George Khoury Layón con el 50 por ciento de la sentencia compurgada sin haber cometido el delito, en el Cefereso Número 12, de Guanajuato.

Las amenazas de Margolis a Amós Lieberman

El 19 de diciembre de 2017, Amós Lieberman Michaely, recibió una llamada de Eduardo Margolis por la mañana, sin saber quién era él. Las conversaciones telefónicas siguieron días después, hasta que Amós investigó quién era y por qué lo llamaba. La última llamada fue un viernes.

“Lo recuerdo bien porque yo trabajo más temprano por la tarde, pero ya habiendo investigado un poco de quién se trataba, le menté la madre y le colgué. Acto seguido: empezó a mandarme por WhatsApp mensajes con toda una serie de amenazas”, detalla Lieberman a Los Ángeles Press.

Lieberman decidió hacer público el conflicto a través de un comunicado en Facebook el mismo día en que fue amenazado. En la publicación, identifica a varias personas, incluyendo a Bernardo Ruzansky Rajunof, Iftach Michaeli Kantor, Isaac Lokier Feferman, Mauricio Flegmann Grosz, Moisés Romano Jafif, y Naomi Lieberman Michaeli, su hermana, quien se encuentra en la nómina de una de las empresas de blindaje de Margolis.

El comunicado dice:

"A través de este medio, quiero informar y dejar constancia a todos mis amigos y seguidores, judíos y no judíos, correligionarios y no correligionarios, colegas y no colegas, que desde el pasado 13 de diciembre de 2017 he venido recibiendo amenazas e intentos de intimidación, en persona y de manera verbal, a través de mensajes vía celular y correo electrónico, y vía telefónica, por parte de Bernardo Ruzansky Rajunof, Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, Iftach Michael Kantor (ciudadano israelí Iftach Michaeli, Idit Michaeli, Yaniv Michaeli), Isaac Lokier Feferman, Mauricio Flegmann Grosz, Moisés Romano Jafif y Naomi Lieberman Michaeli (Michaeli Uzi, Daniel Michaeli), quienes son socios de las Comunidades Ashkenazi y Sefardí de México, por lo cual también son miembros de la Comunidad Judía de México.

Dichas personas, además de pretender que yo les tenga miedo, aprovechan su supuesta "posición" de "honorabilidad" dentro de la Comunidad, a la cual, para bien o para mal, yo también pertenezco, para inventar calumnias y mentiras contra mi persona.

Para aquellos que hemos tenido la fortuna y oportunidad de vivir también fuera de la Comunidad y convivir con todo tipo de gente, y por lo tanto, ver hacia horizontes más lejanos y desarrollar nuestro intelecto de una manera más libre y objetiva, dichas personas, Bernardo Ruzansky Rajunof, Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, Iftach Michaeli Kantor, Isaac Lokier Feferman, Mauricio Flegmann Grosz, Moisés Romano Jafif, Benjamin Kellersztain Smoler, Ilán Lieberman Cook y Naomi Lieberman Michaeli, con sus acciones mencionadas anteriormente, representan lo peor de la Comunidad Judía de México. Representan la escoria que se cuece hacia dentro de la Comunidad. De lo que no se habla.

El resto 'pagamos justos por pecadores'.

Lic. Amós Lieberman Michaeli - Abogado".

El comunicado intensificó la furia de Eduardo Margolis y continuó las amenazas en mensajes de WhatsApp contra Amós Lieberman, incluso refiriendo a que perdería el empleo en enero de 2018. Además de las amenazas, Amós presentó a Los Ángeles Press evidencias de las calumnias que Margolis promovió en publicaciones y un video en redes sociales acusándolo de abuso sexual de menores y exponiendo su fotografía y su nombre. Pese a las denuncias formales, ninguna prosperó.

Calumnias en redes sociales y publicaciones

En las calumnias, Margolis hacía alusión a que Naomi, la hermana de Amós, tenía una discapacidad auditiva y al no contar con intérprete para defenderse legalmente, Amós pretendía quitarle la herencia dejada por la madre.

“Eduardo Margolis es un personaje muy conflictivo dada su personalidad impulsiva y se metió en un problema familiar personal entre dos hermanos y en vez de apoyar y ayudar a resolverlo fuera de los juzgados, lo hizo más grande y no se esperaba mi respuesta”, precisa en detalles Amós a esta periodista.

Y continúa: “Pensó que me iba a meter miedo para persuadirme de hacer lo que yo tenía que hacer por los medios y vías legales, porque es mi derecho, y no le funcionó. Más bien alguien de “adentro” ha venido confirmando lo que todo mundo de “afuera”, ustedes, los escritores y periodistas, han venido investigando sobre él”.

Naomi Lieberman está dada de alta en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por parte de al menos tres empresas en la que participa como activo Eduardo Margolis. “En el comprobante de semanas cotizadas ante el IMSS de mi hermana, la han tenido dada de alta con el salario mínimo que ha venido cambiando de manera importante durante los últimos años en este gobierno de AMLO”, señala con precisión Amós.

EPEL, SA de CV, la empresa de blindaje de autos de Eduardo Margolis Sobol tiene dada de alta como empleada a Naomi Lieberman Michaely.

El 6 de julio de 2021, Naomi Lieberman obtuvo una constancia de discapacidad otorgado por el médico cirujano Rubén Alejandro Torres Pineda, con cédula profesional 6976857, quien se desempeña como director en Servicios de Salud Pública de la Ciudad de México desde hace 11 años.

En la constancia médica se especifica que la discapacidad de Naomi se debe a una hipoacusia profunda permanente, y tiene grave dificultad para interactuar en la comunidad, para comunicarse, tener relaciones sociales y autonomía personal, incluso se diagnostica en el nivel de gravedad también las funciones cognitivas y de movimiento.

En la constancia se apunta que trae un implante coclear y que la deficiencia es congénita y su funcionalidad baja. Por lo que la constancia médica le ayuda a realizar el trámite de apoyos económicos del Gobierno de la Ciudad de México, de Apoyos sociales para personas con discapacidad, y una Tarjeta incluyente para el acceso gratuito al Sistema Integrado de Transporte (Sistema de Movilidad Integrada, Metro, Metrobus, Red de Transporte de Pasajeros, Trolebús y Tren Ligero) así como para obtener descuentos en predial y agua y realizar trámites gubernamentales con exención de pago de derechos por uso de suelo comercial.

Aún con la discapacidad auditiva perdida a los 3 años de edad, como afirma la constancia médica del Gobierno de la Ciudad de México, Naomi Lieberman Michaely tiene una licenciatura en Química Farmacéutica Biológica, por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana, egresada en 2003, tiene varias demandas abiertas, en la que ella es actora, entre éstas contra un agente del Ministerio Público de la Fiscalía General del estado de Veracruz, además de estar dada de alta como empleada en las empresas de Margolis.

Los amigos de Eduardo Margolis que también amenazan

El 19 de enero de 2018, Moisés Romano Jafif, entonces presidente del Comité Central de la Comunidad Judía de México, se presentó en el lugar de trabajo de Amós Lieberman con la intención, según sus propias palabras, de perjudicarlo laboralmente y disuadirlo de promover un juicio testamentario para recuperar parte de su patrimonio derivado de la herencia de su madre Hagar Michaeli Kantor.

A pesar de las presiones y amenazas, incluso contra la pareja de Amós, a quien también le hicieron llamadas para intimidarla en la Semana Santa de 2018, Amós Lieberman sostuvo su posición y se negó a retractarse de sus actos.

Como respuesta, ahora las amenazas fueron enviarle fotografías de su casa, o del frente de ésta, incluso le enviaron una fotografía de él mientras esperaba el transporte. Un joven lo golpeó en la cabeza y le profirió la amenaza directa, diciéndole que no se metiera con su familia. Otro día, Margolis por uno de los varios números telefónicos que usa le mandó una fotografía de muertos en una balacera.

Foto 1 Una de las vistas de la casa de Amós Lieberman y Foto 2 esperando un transporte. Ambas imágenes enviadas por Eduardo Margolis para intimidarlo. Foto: especial.

Amós Lieberman guardaba los registros de los números telefónicos que usaba Margolis para proferirle amenazas. Incluso, Margolis usaba los teléfonos de otros miembros de la comunidad para llamarle a Amós. Entre los números que logró registrar se encuentran el de Mauricio Flegmann Grosz, socio de Eduardo Margolis de una sus empresas. Además del número de Moisés Romano Jafif, presidente del Comité Central de la Comunidad Judía, el de Bernardo Ruzanosky y el de Isaac Lokier Feferman. Por lo que los incluyó en el comunicado público, para dar cuenta de las amenazas que estaba recibiendo.

Registros de números telefónicos de los que Amós Lieberman recíbía amenazas, entre éstos el de Eduardo Margolis y el de Moisés Romano Jafif. Foto: especial para Los Ángeles Press.

La otra mirada sobre Margolis

Amós Lieberman MIchaely destacó a Los Ángeles Press la falta de títulos profesionales de Eduardo Cuauhtémoc Margolis Sobol, porque sugiere que éste siempre ha buscado una posición que no le corresponde ni en la Comunidad Judía de México ni fuera de ella.

No obstante, los negocios con el Gobierno de la Ciudad de México le siguen dando el poder para traficar influencias, amedrentar y mantener la impunidad por los actos de tortura cometidos y el encarcelamiento de personas inocentes.

Por último, Amós señala la falta de intervención de la Comunidad Judía para resolver los problemas internos y resalta que, en última instancia, el conflicto que ha representado Eduardo Margolis Sobol ya por décadas expone las tensiones internas y la carencia de mecanismos efectivos para resolver disputas conforme a derecho.

“Todo esto ocurrió mientras mi hermana y yo estábamos de luto, y Margolis y esas personas no me permitieron vivir mi luto en paz. Son el tipo de gente prepotente por la que no todo mundo nos quiere, por eso al final de mi desplegado escribí “pagamos justos por pecadores”.

Amós Lieberman.

Nota del editor:

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