La gestión de Sheinbaum sólo es mejor que la de López Obrador que, al cierre del noveno mes, tenía más de 27 mil homicidios.
Sheinbaum reprochó una vez más al Instituto Nacional Electoral el que haya anulado votos. Según ella es tarea del Tribunal Electoral y no del INE.
Los Ángeles Press
La actividad de este martes 24 de junio estuvo marcada por la presentación de los resultados de la estrategia de seguridad del actual gobierno que, en la lógica de Claudia Sheinbaum y sus colaboradores, es una de éxito, a pesar de que, cuando todavía le faltan seis días al noveno mes de su gestión, ella ya tiene poco menos de dos mil homicidios más que los que registró al cierre de ese periodo el de Enrique Peña Nieto.
Como se puede ver en la gráfica que aparece un poco más adelante, elaborada por TResearch International de México a partir de la información oficial, el gobierno de Sheinbaum tenía hasta ayer un total de 19 mil 412 homicidios mientras que el de Peña cerró su noveno mes con 17 mil 563.
La única mejora observable es cuando se compara a Sheinbaum con Andrés Manuel López Obrador quien acumuló una demencial cifra de más de 27 mil homicidios.

Sheinbaum, Omar García Harfuch y el resto de los funcionarios del gabinete de seguridad, incluido el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, hicieron su mejor esfuerzo por evitar las comparaciones y por presentar el suyo como un desempeño estelar.
Sheinbaum, con la ayuda de la consejera jurídica de la Presidencia, Ernestina Godoy Ramos, dieron cuenta de docena y media de iniciativas de ley que van desde la protección de especies marinas hasta la armonización de las leyes que regulan el uso de ferrocarriles en México, además de la que, en teoría, impedirá la desaparición de personas.
La que más destacó quedó en la categoría de las enviadas pero pendientes, pues es la contra la delincuencia organizada, que sigue siendo el tema clave del actual gobierno. Sheinbaum insistió, en ese sentido, que le apuesta a una mejora en la calidad de las tareas de inteligencia, al mismo tiempo que atacaba a sus enemigos luego de que se criticaran los riesgos que continúan percibiéndose por la militarización de la Guardia Nacional.
Siguiendo la táctica que heredó de López Obrador, Sheinbaum descalificó a sus críticos y regresó a la estretegia de hablar de la situación jurídica de Genaro García Luna, como lo ha hecho ya antes y ella y como lo hacía repetidamente López Obrador.
Del exfuncionario de Felipe Calderón y antiguo mentor de Omar García Harfuch en los sótanos del sistema de seguridad nacional mexicano, Sheinbaum reconoció que su gobierno negocia con él la devolución de dineros públicos.
Según dijo, está en proceso de llegar a un acuerdo para que García Luna entregue recursos que desvió de la Federación. Si no lo hay, dijo que se continuará el juicio en Estados Unidos.
Luego de eso, Sheinbaum pasó a la defensa del nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, a quien un sector de la sociedad mexicana reprocha el negarse a usar toga, como ocurre con los ministros de tribunales superiores en otros países.
El debate, estéril por donde se le vea, es útil al gobierno de Sheinbaum que lo aprovecha para insistir en la idea de que la elección judicial marca el inicio de una nueva era, aunque hasta ahora la única señal de cambio sea el rechazo de Hugo Aguilar Ortiz al uso de la toga.
En todo caso, Sheinbaum advirtió que no se está planeada reunión alguna con Aguilar Ortiz, quizás para cimentar la idea de una Corte independiente del Ejecutivo, aunque en los hechos hoy martes Sheinbaum volvió a cargar contra el Instituto Nacional Electoral al reprocharle que haya anulado votos, algo que según Sheinbaum corresponde sólo al Tribunal Electoral del Poder Judicial, aunque Sheinbaum misma carezca de atribuciones para interferir en esa disputa que, en todo caso, tendría que resolver esos órganos del Estado por su cuenta.
Una vez más, Sheinbaum defendió también a la refinería de Dos Bocas a pesar de los evidentes retrasos en su entrada en operación completa. Sheinbaum aprovechó el tema para hablar de sus ideas en torno al Producto Interno Bruto como medida del desempeño de una economía.
Como hacía López Obrador cuestionó la pertinencia del indicador, aunque eso no tenga que ver con el hecho objetivo que, a pesar de las promesas, Dos Bocas continúa sin operar por completo.
Algo similar ocurrió con la defensa denodada que hizo de la manera en que Layda Sansores, la gobernadora de Campeche, maltrata a medios de ese estado que osan criticar la manera en que toma decisiones.
Lejos de reconocer la violencia que Los Ángeles Press documentó hace poco en la relación de Sansores con los medios locales, Sheinbaum la presentó como víctima de violencia de género al tiempo en que insistía en el supuesto clima de libertades que alienta su gobierno.
Ello sin perder de vista los repetidos señalamientos hechos por organizaciones de defensa de los derechos humanos al gobierno de México por su pobre récord en materia de respeto a derechos fundamentales.
Paradójicamente, el día de su cumpleaños, Sheinbaum quiso presentar a todos los medios del país como partícipes de la celebración que su equipo le organizó en el Palacio Nacional.
