Rojas, obispo de San Bernardino, dispensa asistir a misa por redadas

Rodolfo Soriano-Núñez

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La decisión de la diócesis de San Bernardino, refleja mensajes similares de Francisco y León XIV, y de otros obispos en Estados Unidos.

Sin embargo, la USCCB no apoya en pleno al obispo de San Bernardino u otras diócesis con problemas similares. Sigue dividida, incapaz de enfrentar las políticas antimigrantes de Trump.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

La diócesis católica de San Bernardino, ubicada al oriente de Los Ángeles y cuyo territorio llega hasta la frontera con Arizona y Nevada, emitió, como lo han hecho otras diócesis en Estados Unidos desde la toma de posesión de Donald Trump, un mensaje a sus feligreses “dispensándolos de la obligación semanal de asistir a misa”.

El obispo Alberto Rojas reconoció el profundo temor que embarga a sus fieles al asistir a misa y otros servicios religiosos en las 92 parroquias y 30 colegios distribuidos en 71 mil kilómetros cuadrados que abarcan los condados de San Bernardino y Presidio en el sureste de California.

Mayormente rural, la diócesis atiende a una población de aproximadamente 1.8 millones de católicos, que representan aproximadamente el 40 por ciento de la población total de esos dos condados. Según datos del Censo (abre información en inglés), aproximadamente el 55 por ciento de la población se identifica como latina o hispana. Una gran parte de la población de la diócesis trabaja en empleos de bajos salarios y relativamente baja calificación en el sector primario de la economía.

Un estandarte con la tilma de Nuestra Señora de Guadalupe en San Bernardino, 2025. De las redes sociales de esa diócesis.

El obispo Rojas, originario de Aguascalientes, México, es la personificación misma de la mitad de los habitantes de esos condados y de la diócesis en general, quienes tienen un gran temor de ser arrestados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), incluso si son residentes legales o ciudadanos.

El mensaje del obispo Rojas a su feligresía se presenta completo, tanto en inglés como en español, después de este párrafo.

Mensaje del obispo Rojas a sus fieles, primero en inglés, luego en español.

El mensaje del obispo Rojas recuerda el que publicó el 13 de mayo la diócesis católica de Nashville, Tennessee (disponible aquí en inglés y español).

También recuerda las declaraciones y las duras críticas a las políticas migratorias de la administración Trump realizadas en los últimos seis meses por el ahora arzobispo de Washington, D.C., antiguo obispo de San Diego, Robert McElroy, como da cuenta el texto enlazado a continuación.

El recién nombrado nuevo obispo de San Diego, Michael (Micae) Phạm Minh Cường, antiguo auxiliar de la diócesis, nacido en Vietnam, mantiene todos los programas de apoyo a las comunidades migrantes en San Diego que McElroy dejó antes de asumir la sede de la capital del país.

El obispo de El Paso, Texas, Mark Joseph Seitz, quien lidera un grupo de obispos católicos que trabajan activamente por los migrantes en Estados Unidos, también ha participado activamente en el mantenimiento de los ministerios de su diócesis y en el apoyo a las comunidades amenazadas por políticas discriminatorias.

Sin embargo, al mismo tiempo se ha convertido en blanco de una campaña infundada que lo retrata como involucrado en el tráfico de menores, apoyada por las facciones más radicales del movimiento MAGA, Make America Great Again.

El arzobispo de San Antonio, Gustavo García-Siller, también participa activamente en la denuncia de las políticas de Trump sobre migración y otros temas. Fue forzado a cerrar su cuenta de Twitter recientemente tras ser criticado por sus opiniones, incluida su crítica a los ataques indiscriminados de Israel contra la población civil, una medida que algunos consideran parte de la actitud contraria a los migrantes del gobierno de Trump.

Otra voz destacada ha sido la del arzobispo de Chicago, el cardenal Blaise Cupich, quien incluso viajó a la Ciudad de México para pronunciar en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe una severa condena a las políticas migratorias de Donald Trump (véase el texto enlazado arriba).

Cupich ha hecho críticas inequívocas a las actuales políticas migratorias de Estados Unidos, así como la forma en que se despliegan esas políticas, como da cuenta este texto en inglés de Newsweek.

Antes de morir, el papa Francisco criticó duramente las políticas migratorias de Trump y la apropiación indebida de la doctrina católica por parte de J.D. Vance para respaldarlas. Lo hizo en una carta dirigida a la Conferencia de Obisp Católicos de Estados Unidos (USCCB, por sus siglas en inglés).

Como relata el texto enlazado después de este párrafo, la carta de Jorge Mario Bergoglio, su última a una conferencia nacional de obispos, recuerda a una condena similar al régimen nazi alemán emitida por Pío XI en 1937.

Desde su elección como obispo de Roma, León XIV ha hecho reiteradas declaraciones respaldando las críticas de su predecesor a las políticas de Trump y llamando al gobierno de Estados Unidos a reconocer el valor de la migración y su propia historia de apoyo a los migrantes que llegan en circunstancias difíciles a ese país.

Incluso como obispo local de Chiclayo, una diócesis relativamente pequeña en Perú, Robert Prevost Martínez abrazó plenamente las ideas en materia de migración del papa Francisco, así como la doctrina social de la Iglesia Católica sobre la migración. Lo hizo al apoyar activamente la integración de los migrantes que llegaban a Chiclayo y otras ciudades de Perú desde Venezuela, huyendo de la crisis política.

El mensaje completo de Prevost, en español, se puede escuchar y ver en el vídeo de YouTube que aparece después de este párrafo que forma parte de la misa por la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado en Chiclayo, en 2020.

Mensaje de Robert Prevost Martínez, obispo de Chiclayo, 2020. Redes sociales de esa diócesis.

Como pontífice, León XIV, ha aprovechado cualquier oportunidad para respaldar la aceptación de los migrantes y criticar el trasfondo racista de las políticas migratorias en Estados Unidos y otros países.

En su mensaje del 16 de mayo al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, disponible aquí, León XIV se presentó como fruto de la migración. Dijo:

  • Mi propia historia es la de un ciudadano, descendiente de inmigrantes, que a su vez ha emigrado. Cada uno de nosotros, en el curso de la vida, se puede encontrar sano o enfermo, ocupado o desocupado, en su patria o en tierra extranjera. Su dignidad, sin embargo, es siempre la misma, la de una creatura querida y amada por Dios.

Otros líderes religiosos en Estados Unidos han criticado las políticas de Trump y cómo se han aplicado. La Iglesia Episcopal, la rama estadounidense de la Iglesia Anglicana, se negó a ofrecer servicios de reubicación a un grupo de sudafricanos que la administración Trump había presentado sin pruebas como refugiados que huían de su país, como relata este texto en inglés, publicado en mayo por el periódico de esa iglesia.

Más cerca de César…

A pesar del apoyo de cardenales como Cupich y McElroy, o de los programas que diócesis como San Diego o El Paso sostienen aún, a pesar de las numerosas amenazas, la reacción de la USCCB dista mucho de ser firme al respecto.

El arzobispo Timothy P. Broglio, titular de la arquidiócesis militar estadounidense y actual presidente de la USCCB, reconoció haber recibido la carta del papa Francisco, pero no hizo comentarios específicos sobre su contenido ni sobre la crítica a la política y las prácticas del gobierno de Trump en materia de migración en su país.

Una celebración litúrgica al aire libre en la diócesis de San Bernadino, California, 2025. Redes sociales de esa diócesis.

Lo mismo ocurre con los obispos católicos de California. Aunque Rojas y Phạm apoyan a las comunidades migrantes en los territorios bajo su cuidado, otros obispos se muestran menos dispuestos a expresar un apoyo explícito.

Durante los recientes episodios de violencia en Los Ángeles, el arzobispo de la ciudad, José Horacio Gómez Velasco, nacido en Monterrey, México, se encontraba en la Ciudad de México con un pequeño grupo de fieles durante la peregrinación anual a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.

Durante su estancia, Horacio Gómez, numerario del Opus Dei, hizo una declaración bastante tímida, que difícilmente denunciaba la violencia que se despliega en Los Ángeles y otras partes de California, como lo denunció apenas ayer Karen Bass, la alcalde de la ciudad.

El otro líder de una arquidiócesis en California, el arzobispo Salvatore Cordileone de San Francisco, restó importancia a la violencia y se preocupó más por hacer llamados por medio de sus redes sociales a los no católicos de Texas para que apoyaran una actividad conjunta en protesta por la “profanación” de una procesión católica.

Las actitudes de ambos arzobispos de California durante la violencia en Los Ángeles se consideraron con más detalle en el texto enlazado después de este párrafo.

Además de estos dos casos, existe un respaldo frecuente a las políticas de Trump por parte del arzobispo de Nueva York, el cardenal Timothy Dolan, y aún más por parte del obispo de Winona-Rochester, Minnesota, Robert Barron, entre otros obispos estadounidenses cercanos al ala MAGA del Partido Republicano.

Al sur de la frontera, los obispos mexicanos han emitido declaraciones de apoyo a los migrantes que viven en Estados Unidos y a sus familias en México, como lo demuestra el artículo enlazado al final de este texto.

A pesar de la estrecha relación de Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, con la extrema derecha de la USCCB, con quien comparte su comprensión de las políticas contrarias al aborto como la principal prioridad de la participación de la Iglesia Católica en la vida pública, no ha habido declaración conjunta alguna sobre el tema de él y el arzobispo Broglio.